Para qué sirve un irrigador dental

irrigador dental

Para qué sirve un irrigador dental

Más allá de la vertiente estética, mantener a nuestra boca con una correcta higiene es fundamental para poder garantizar nuestra óptima salud bucodental. Por norma general, asociamos la salud bucodental al uso de los cepillos de dientes o cualquier otro accesorio de naturaleza muy similar. No obstante, la innovación tecnológica y el desarrollo llevado a cabo por esta industria ha permitido que durante los últimos años hayan ido surgiendo nuevas alternativas que nos permiten asegurar al máximo la higiene de nuestra cavidad bucal.

Uno de los más populares es el irrigador dental. Especialmente diseñado para llevar a cabo las tareas de limpieza bucal en aquellos casos en los que se cuenta con una ortodoncia fija. O, en su defecto, se ha llevado a cabo el proceso de colocación de implantes dentales. Conscientes de la popularidad que este tipo de accesorios están alcanzando, desde Clínica dental en Sa Pobla, Mallorca, Ramis Tauler hemos elaborado una pequeña guía que te ayudará a entender cuáles son sus ventajas y cómo pueden ayudarnos en materia de salud.

Qué es un irrigador dental

Antes de comenzar a analizar cuáles son las principales ventajas que se desprenden de su uso, es importante tener en cuenta su definición. Un irrigador dental es un instrumento de limpieza oral que emplea un sistema de agua a presión muy particular. Mediante la aplicación directa de un pequeño chorro de agua, este sistema permite eliminar de una forma muy eficaz todas las bacterias que se encuentran depositadas sobre nuestras piezas dentales.

Una de las principales ventajas que se desprende de este tipo de métodos frente a cualquier otra opción que existe en el mercado hace referencia a su capacidad para mostrar una mayor efectividad que mediante el uso de un cepillo de dientes tradicional o de un hilo dental.

Los irrigadores dentales están especialmente pensados para limpiar aquellas zonas dentales que son de difícil acceso.

¿Cómo se utiliza un irrigador dental?

El primer elemento que conviene saber que es que el irrigador dental no tiene como misión sustituir el cepillado diario. Sino que debe tenerse en cuenta como un complemento del mismo. Por lo tanto, la metodología correcta de uso es la de llevar a cabo su aplicación tras el cepillado diario. Siempre y cuando exista un intervalo de, como mínimo, dos horas entre ambas acciones.

Dependiendo del nivel de sensibilidad de nuestras encías es posible que notemos ciertas molestias iniciales. No obstante, por esta razón no es recomendable que se utilice el irrigador por un tiempo superior a los cinco minutos. De esta manera, podremos minimizar cualquier posible molestia que podamos sufrir durante todo este proceso.

En cuanto a su funcionamiento, conviene saber que el irrigador dental está compuesto por un total de tres partes bien diferenciadas:

  • Un depósito de agua en el que se almacena la cantidad de agua suficiente como para poder llevar a cabo todo el proceso.
  • Una bomba que es la encargada de impulsar el agua a través de los diferentes conductos existentes.
  • Una cánula que permite aplicar el agua a presión en la zona deseada. Siendo capaz de poder enfocar el chorro de agua en aquellas zonas que así lo requieran.

Una de las dudas más comunes que surgen a nuestros clientes es el tipo de agua con el que se tiene que rellenar el depósito. No obstante, conviene entender que no es necesario rellenar el mismo con agua mineral o embotellada. En la mayoría de los casos, es suficiente con el agua del grifo doméstico para poder comenzar a utilizar nuestro irrigador. Además, uno de los recursos que utilizan una gran cantidad de dentistas especializados consiste en incluir un enjuague bucal en el irrigador. De este modo, es posible exprimir al máximo sus efectos.

En cualquier caso, es responsabilidad del propio dentista el encargado de dictar este tipo de soluciones. Por lo que no es conveniente tomar la iniciativa de manera individual. Será nuestro equipo de expertos los profesionales encargados de recomendarte las diferentes opciones en torno a los usos que se desprenden de este tipo de dispositivos.

En función de la marca de irrigador por la que nos decantemos, es importante saber que existen diferentes opciones a nivel de boquillas. No obstante, en todas ellas siempre se ofrecen diferentes opciones dependiendo de la zona de la boca que se desee higienizar.

Para poder llevar a cabo su uso, es suficiente con colocar la cánula en dirección a la zona de la encía que se desee limpiar. La cánula se debe inclinar en un ángulo máximo de 90 grados para conseguir el mejor efecto. No obstante, también es importante que vayamos adaptando la posición de la misma en función del resultado y la sensación que experimentemos. Invirtiendo siempre en aquellas soluciones que nos permitan sentirnos cómodos durante todo el proceso.

A nivel de recomendación general, con el objetivo de poder exprimir sus resultados, es recomendable que comencemos todo el tratamiento desde la zona de los molares. A partir de ahí, se trata de ir avanzando a lo largo de toda la zona de la encía. Conviene tener en cuenta que es la zona interdental el lugar en el que debemos focalizar nuestra atención.

¿El irrigador es válido para cualquier persona?

Si bien es cierto que el uso del irrigador está recomendado para cualquier persona que esté especialmente sensibilizada con las rutinas de higiene a nivel bucal, es importante entender que su uso está recomendado principalmente para los siguientes casos:

  • Aquellas personas que han comenzado recientemente un tratamiento de ortodoncia En estos casos, entender todas las posibilidades que se desprenden de este tipo de herramienta es clave. Puesto que en un primer momento suele resultar algo incómodo el poder acceder a determinadas zonas de nuestra boca. Es importante entender que la limpieza de este tipo de dispositivos es algo más complicada. Por lo que el irrigador conforma una pieza clave para eliminar los restos de comida.
  • En el caso de que contemos con implantes dentales o con prótesis fijas, el irrigador actúa como un complemento ideal en cuanto al uso de los cepillos interproximales. Consolidándose como una de las mejores herramientas para optimizar al máximo nuestra higiene.
  • Por último, también es importante destacar el papel de todas aquellas personas que padecen enfermedades periodontales, como la gingivitis o la periodontitis.

Actualmente en el mercado existen una gran cantidad de marcas que se encargan de fabricar irrigadores dentales. Dependiendo de cuáles sean nuestras necesidades, así como las características de nuestra boca, podremos optar por las diferentes opciones que se presentan. En cualquier caso, será nuestro equipo de expertos el encargado de llevar a cabo la elección de acuerdo a las condiciones descritas anteriormente.

Como sabes, una de las principales señas de identidad que caracterizan a la Clínica Ramis Tauler es que contamos con la aparatología más avanzada. Así como con un equipo de expertos capaz de resolver todas las necesidades con las que se presentan nuestros clientes. Si todavía no nos has visitado, ¿a qué esperas para hacerlo? La primera visita es gratuita. Pide cita sin compromiso.

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